Estreno a todo poder!

Dos años atrás, junto a los amigos de Paramotion Films, nos propusimos rodar un corto de ficción algo particular, una historia sobre obstáculos en la comunicación, una pequeña Torre de Babel en un absurdo universo paralelo. Después de todo el enmarañado proceso para conseguir las ayudas necesarias, ganamos una subvención del ICAA (Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales) y otra de la Comunidad de Madrid para financiar la producción de nuestro corto. El rodaje se llevó a cabo durante cinco días en Enero de este año y luego de la post-producción, tras varios meses de trabajo, alumbramos el resultado algunas semanas atrás, para estrenar en la Semana del  Cortometraje, organizado también por la Comunidad de Madrid.

El viernes 25 fue el estreno en pantalla grande, la respuesta del público fue cálida y la satisfacción de haber entregado nuestra primera película, se transformó en una fiesta que duró hasta las siete de la mañana. Lo que nadie se esperaba  al día siguiente y con una resaca de estreno colectiva, era que en la ceremonia de entrega de premios, nuestra pequeña y kafkiana historia sobre una inmigrante africana, se llevaría a casa dos extraordinarios premios. Una impensable sorpresa después de disfrutar  del magnífico nivel de cortos que alcanzamos a ver. Y después de los galardones, obviamente, más fiesta.

.Sub ha sido posible gracias a la colaboración de un tremendo equipo de producción y un casting de actores que ya son parte de la familia. Quiero agradecer con mucho cariño a José Luis Farias, Alfonso Fulgencio, Bea Bartolomé, Nicolás Pinzón, Julie Reier, Pablo Hoffenberg, Ricardo Espinosa, Laia Machado, Isabel Vargas, José Manuel Carrasco, Vivian Rodríguez, Aranzazu Gaspar, Paula Ramos, Alex Escutia, María Manuela Cruz, Mireia Ballesteros, Rebeca Julián, Alejandro Ronda, Ana Mª Martín, Elena Salcedo, Marcos Caneda y Alfonso Sanz.

A nuestros queridos actores, Yolande Michelle Elle Aka’a, Ángel Jermann, Sandra Szucs, Akihiko Serikawa, Dilip Moodliar, Serhiy Kozachuk, Elena Sergeeva, Abdel Driyaf, Sasa Salamanca, Brendan Murphy, los figurantes y todos los que desinteresadamente colaboraron con sus espacios y recursos para contar esta historia en nueve idiomas.

Felicidades a todos en este lunes de arranque veraniego que se viene muy pero que muy movido. Grazie mille!


Two years ago, along with my friends of Paramotion Films, we decided to shoot a peculiar short film, a story about communication obstacles, a small Tower of Babel in a parallel and absurd universe. After all the tangled process to get the necessary funds, we won a grant from the ICAA (Institute of Cinematography and Audiovisual Arts) and another one from the Community of Madrid. Shooting took place over five days in January and after some months of post-production, the result was released at the “Semana de Cortometrajes” (Week of Shortfilms), organized by the Community of Madrid.

Friday 25 was the premiere on the big screen, the audience response was warm and the satisfaction of having delivered our first movie, became a party that lasted until seven o’clock in the morning. What nobody expected the next day with a collective hangover from the release party, was that in the awards ceremony, our little kafkaesque story about an African immigrant, would take home two outstanding awards. An unthinkable surprise after enjoying the magnificent level of short films watched during two days. And after the awards, obviously, more party.

.Sub was made possible thanks to the collaboration of a great production crew and a cast of amazing actors who are already part of the family. My fullest gratitude to José Luis Farias, Alfonso Fulgencio, Bea Bartolomé, Nicolás Pinzón, Julie Reier, Laia Machado, Isabel Vargas, José Manuel Carrasco, Vivian Rodríguez, Aranzazu Gaspar, Paula Ramos, Alex Escutia, María Manuela Cruz, Mireia Ballesteros, Rebecca Julián, Alejandro Ronda, Ana M. Martín, Elena Salcedo, Marcos Caneda, Alfonso Sanz.

To our dear actors, Yolande Aka’a Elle Michelle, Angel Jermann, Sandra Szucs, Akihiko Serikawa, Dilip Moodliar, Serhiy Kozachuk, Elena Sergeeva, Abdel Driyaf, Sasa Salamanca, Brendan Murphy, the extras and all those who cooperated freely and friendly with their spaces and resources to tell this story in nine languages.

Congratulations to everybody on this great Monday start into the summer, which seems to become terribly exciting. Grazie mille!


Here comes the sun

Está es la primera entrada de una serie relacionada con el cosmos y máquinas que espero continuar a lo largo del tiempo. This is the first entry of a series related to the cosmos and machines, expecting to continue over time.

Entre Agosto y Septiembre de 1977, la Nasa lanzó al espacio las sondas Voyager 1 y 2. A la fecha, son los dos únicos artefactos creados por el ser humano que han conseguido recorrer la mayor distancia desde nuestro inquieto planeta. La Voyager 1 es la sonda con más kilometraje, se encuentra aproximadamente a 17.000 millones de kilometros de la tierra  y viajando a una velocidad de unos 13 kilometros por segundo sin pausa ni fricción que (de momento) la detenga. Una de las principales misiones de las Voyager consistía en investigar nuestro sistema solar, visitar y fotografiar nuestros vecinos Jupiter, Saturno, Urano y Neptuno. Entre disparo y disparo, la sonda consiguió esta imagen:

Between August and September 1977, NASA launched the space probe Voyager 1 and 2.  To this date, they are the only two man made artifacts who had managed to cover the greatest distance from our restless planet. The Voyager 1 is now more than 17,000 million kilometers from Earth and traveling at a speed of about 13 kilometers per second without pause or friction (for now) to stop it.  One of the main missions of the Voyager was to search our solar system and our neighboring planets Jupiter, Saturn, Uranus and Neptune in order to photograph them. Between shots, the probe got this picture:

La famosa y conmovedora foto de un pálido punto azul (si, ese palido puntito es lo que imaginas, nuestra casa). Luego de concluir sus visitas, las Voyager debían continuar viaje con billete de ida para luego perderse en los confines del espacio y es así como han pasado sus últimos 33 años, viajando sin pausa.  Actualmente, falta poco tiempo para que la Voyager 1 abandone los límites comprensibles de nuestro sistema solar y continue en un viaje a quien sabe donde, muy lejos de nuestro vecindario. Además del increíble itinerario de estas sondas, una de las características más destacadas es un circular y dorado presente terrestre para el que se cruce en su camino:

The famous and poignant picture of a Pale Blue Dot (yes, that pale dot is what you think, our home).  After finishing his planetary visit, the Voyager continue his one way trip to get lost in the confines of space and it’s been 33 years for now.  Currently, it is almost time for the Voyager 1 to leave the understandable limits of our solar system and continue directly to who knows where, very far from our neighborhood.  In addition to their fantastic journey, one of the salient features of this probe is a small, circular and golden gift from the people of planet earth:

Acoplado a la nave y protegido contra las inclemencias de tan exigente viaje, se encuentra de un disco de oro, con una selección de treinta y tantos temas musicales, saludos en decenas de idiomas, sonidos terrestres y una muestra de 116 fotografías con el fin de intentar explicar, a quien las encuentre, quiénes somos y de dónde venimos. Una vieja botella que guarda un mensaje, para nosotros comprensible, y que navega perdida por la inmensidad del oceano espacial. Carl Sagan, junto a un equipo de destacados científicos, se encargó de la selección del disco que nos representaría como especie. Como suele suceder en este mundo, el equipo tenía el tiempo en su contra y contaban con muy pocas semanas para llevar a cabo tan importante misión. Los temas que incluirían en el disco pasaban por clásicos de Beethoven, Stravinsky, Mozart o Bach, música del folclore Peruano, Mexicano, Balinés, Europeo, Japonés e Indio, sin olvidar joyas de Louis Armstrong o un tema de Chuck Berry, entre otros.

Mientras trabajaban contra reloj intentando reunir los temas e imagenes que grabarían en el disco, un miembro del equipo advirtió que estaban olvidando algo importante en la selección músical: un tema de Los Beatles. Enviar un disco de tales características al espacio y no incluír un tema de los chicos de Liverpool sería imperdonable. Rápidamente, llegaron a la conclusión de que el mejor tema para enviar al espacio era Here Comes The Sun y sin dudarlo se pusieron en contacto con el cuarteto, que al comprender la importancia de semejante misión, no vacilaron un instante en dar su aprobación para incluír la canción en esta botella galáctica.

Por desgracia, la historia no tiene un final feliz, ya que los iluminados ejecutivos discográficos del sello EMI de aquellos años (similares a los de estos años), consideraron arriesgado liberar los derechos del tema en cuestión como para soltarlo a lo tonto y a lo loco por las profundidades del cosmos, en tan romántico pero poco beneficioso negocio. Basta una sola inteligencia extraterrestre pirata para joderles el potencial negocio musical intergaláctico, quizás pensaban para sus necios adentros…

En escarmiento por semejante falta de cordura ejecutiva, acá les dejo ese tema que no consiguió viajar por el espacio en aquella mágica botella y en la ruta de ese Magical Mistery Tour, además de una imagen del protagonista de aquella perdurable canción, nuestro verdadero y más seguro reactor nuclear fotografiado hace tres días  (pueden clickar encima para verlo en su máximo esplendor). Feliz venus para todos.

Coupled and protected from the elements of such a demanding trip, it’s a golden record with a selection of thirty something songs, greetings in dozens of languages, earth sounds and 116 photographs to try to explain (to the one who find it) who we are and from where we came.  An old bottle that holds a message from us, human beings, sailing in the vastness of the ocean space. Carl Sagan, among a team of leading scientists, was responsible for the selection of the record that would represent us as a species.  As often happens in this world, the team had the time against it and had only a few weeks to carry out such an important mission.  The tracks included in the disc went through classics by Beethoven, Stravinsky, Mozart or Bach, Peruvian, Mexican, Balinese, European, Japanese and Indian folk music, Louis Armstrong or a theme by Chuck Berry, among others.

While working against the clock trying to bring together the themes and images that should be recorded on the disc, a team member said they were missing something important in the musical selection: a song from The Beatles. To sending a record of such importance into deep space and forgetting to include a theme from the Liverpool guys, would be unforgivable. Quickly, they concluded that the best song to send to space was “Here Comes The Sun” and without hesitation, they contacted with the quartet, which understood the importance of such a mission, and inmeadiately gave its approval to include the song in this galactic bottle.

Unfortunately, the story didn’t have a happy ending, as the enlightened executives of EMI records of those years (similar to these years), considered too risky to release the copyrights of the track matter in the depths of the cosmos, in such a romantic but not too profitable business. Just one extraterrestrial intelligence pirate would be enough to spoil the intergalactic music business, that was what they probably thought.

In punishment for such a lack of executive wisdom, I want to share this wonderful but failed track, that should be traveling in space right now, inside that magic bottle in this unique Magical Mystery Tour. Also, here’s an image of the protagonist of that enduring song, our truly and safest nuclear reactor photographed three days ago (you can click over to see it bigger)  Happy Venus for everyone.

El sol, fotografiado el 15 de Marzo de 2011

It’s a Wonderful World…

Como todos los años, The Big Picture, el recopilatorio fotográfico de Boston.com, nos entrega su selección de instantes del 2010, 120 fotografías para no olvidar las maravillas de este misterioso e inquietante lugar donde vivimos… / Like every year, The Big Picture, the photographic compilation of Boston.com, gives us his selection of moments of 2010. 120 pictures to remember the wonders of this mysterious and disturbing place where we live…

The Gift

http://vimeo.com/13551796

The Gift es un cortometraje dirigido por Carl Erik Rinsch, producido por Ridley Scott (Alien/Blade Runner) y parte de una campaña de marketing creada por Phillips para promocionar alguno de sus super mega guay televisores. De los 5 cortos que se pueden ver en la web del proyecto, creo que este es el único que se salva, pero para gustos hay colores. Por cierto,  una de las exigencias de producción para cada corto era compartir una misteriosa línea de diálogo: es un unicornio. /  The Gift is a short film directed by Carl Erik Rinsch, produced by Ridley Scott (Alien / Blade Runner) and is part of a marketing campaign created by Phillips to promote one of his super mega cool TVs. Of the 5 short films that can be viewed on the project website, I think this is the only one who made it right, but there’s no accouting for taste. By the way, the only requirement for each film production was to share a one unifying piece of dialogue: it’s a unicorn.